Somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro propio infierno.
lunes, 28 de octubre de 2013
Cada día me gusta y me convence más la idea de irme varios días a lo de la Nona. Necesito de esa paz que solo encuentro en su casa, ese cariño que solo ella sabe darme. Estoy cansada. Asqueada de ver todos los días lo mismo. Cansada de saber cosas que preferiría no saber y odio la sensación de culpa al no poder contarlo.
Me cansa y mucho tener que bancarme yo estas cosas. Callada, haciendo como si nada pasara. Sonriendo cuando no tengo ganas porque, la verdad, no me dan ganas de sonreir estando acá, o al menos no cuando está él.
De los errores se aprende, pero parece que te gusta equivocarte una y otra vez y no te cansas. Dos años de lo mismo ya, ¿vamos por más?. Perfecto, pero yo no quiero seguir bancandote en esto, ya no quiero, ya no.
No tengo más ganas de decirte 'papá'. Ya no sos mi héroe como cuando era chiquita, ya no puedo verte de la misma manera. Es triste, pero es la realidad.
Me cansa y mucho tener que bancarme yo estas cosas. Callada, haciendo como si nada pasara. Sonriendo cuando no tengo ganas porque, la verdad, no me dan ganas de sonreir estando acá, o al menos no cuando está él.
De los errores se aprende, pero parece que te gusta equivocarte una y otra vez y no te cansas. Dos años de lo mismo ya, ¿vamos por más?. Perfecto, pero yo no quiero seguir bancandote en esto, ya no quiero, ya no.
No tengo más ganas de decirte 'papá'. Ya no sos mi héroe como cuando era chiquita, ya no puedo verte de la misma manera. Es triste, pero es la realidad.
domingo, 27 de octubre de 2013
Guadi c:
Puede que tu amigo de al lado se esté hundiendo y no te estás dando cuenta, y lo único que quiere tu amigo es que no lo dejes caer.
Peor que no darme cuenta es saber que nada está bien y no poder ayudar. Porque diga lo que diga va a seguir haciendo lo que quiere, lo que sabe que está mal. Yo se que a veces soy fría para decir las cosas, pero es la única manera que encuentro adecuada para decir las cosas como son y en serio.
Uno no puede vivir de lo malo. Hay que cambiarlo. No acostumbrarse.
Tenes que saber que no estás sola, por más que me lo digas y me lo repitas una y mil veces. Estoy yo, la enana. La enanita que te saluda todos los días con un abrazo y una sonrisa porque sabe que es lo que necesitas. La que te escucha y te aconseja por más frías que puedan llegar a ser las palabras. La que quiere lo mejor para vos y no se cansa de estar.
No te caigas. Y si te caes, yo estoy para levantarte, una y mil veces.
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